sábado, 2 de junio de 2012

Aspirina sigue ampliando sus propiedades contra el cáncer


  • Con algunas cautelas, pero la aspirina acaba de ampliar un poco más sus propiedades contra el cáncer. Si hasta ahora se conocía bien su efecto protector frente a tumores de colon, en esta ocasión una investigación danesa acaba de demostrar que el popular ácido acetilsalicílico también puede prevenir algunos tumores de piel.
El nuevo estudio, que acaba de ver la luz en una de las revistas más prestigiosas ('Cancer'), tiene a su favor el amplio número de personas evaluadas (más de 200.000 inscritas en un registro poblacional danés). En contra, sin embargo, que no ha evaluado la influencia de otros factores clave, como la exposición al sol de estas personas, o incluso qué mecanismos biológicos están detrás de esta protección.
Sigrún Alba Jóhannesdóttir y su equipo, del Hospital Universitario de Aarhus (Dinamarca), emplearon una amplísima base de datos poblacional paraevaluar el efecto de varios antiinflamatorios no esteroideos (aspirina, ibuprofeno...) en la incidencia de distintos tipos de tumores de piel.
Y sus conclusiones muestran que las personas que más (y durante más tiempo) tomaron estos analgésicos, más protegidas estaban frente a un diagnóstico de carcinoma basal (el cáncer de piel más habitual, y también el más benigno), carcinoma escamoso o el agresivo melanoma (el cáncer de piel más mortífero).
Concretamente, quienes más antiinflamatorios tomaron, mostraban una reducción del 15% en la incidencia de carcinomas escamosos y un 13% en el caso del melanoma. Curiosamente, para el carcinoma basal, no se apreció una reducción del riesgo en términos generales; sin embargo, sí se observó que estos fármacos reducían la aparición de estos tumores en zonas de la piel no expuestas al sol.
Los propios autores admiten que sus resultados son preliminares, pero sí insisten en que abren una nueva puerta a investigar sobre el papel antitumoral de la aspirina. En lo que insisten tanto ellos como otros especialistas es en que el mensaje de prevención del cáncer de piel no se modifica un ápice con estos resultados: protegerse de la exposición a las radiaciones solares sigue siendo el método más seguro para evitar males mayores.
Como explica Jennifer Lin, una dermatóloga sin relación con el estudio en declaraciones a la cadena estadounidense CNN, podría haber una explicación biológica real detrás de la protección que se aprecia en el trabajo, "pero de momento es muy pronto para decirles a los pacientes con cáncer de piel que tomen este tipo de antiinflamatorios".
El propio Jóhannesdóttir admite que en el estudio faltan datos clave para que sus conclusiones puedan ser definitivas. Entre otras cosas, la información sobre el consumo de aspirina estaban basados en autocuestionarios, y tampoco disponían de datos sobre exposición al sol u otros factores de riesgo.

Levántate del sofá para dejar de comer patatas


Un joven recostado en un sofá. | Joel Calheiros
Un joven recostado en un sofá. | Joel Calheiros
No sólo es posible atajar más de un problema a la vez, sino que es beneficioso. Un estudio de la Universidad de Northwestern (EEUU) muestra que animar a las personas con unos hábitos poco saludables a que aumenten su consumo de fruta y verdura y a que pasen menos tiempo sentados en el sofá es una intervención exitosa que provoca, además, otros efectos positivos como la disminución en la ingesta de grasas. Según los autores, cuanto menos tiempo pasas delante de la televisión, menos metes la mano en la bolsa de patatas.
"Haciendo simplemente dos cambios en el estilo de vida se logra un efecto grande y las personas no se ven sobrepasadas", señala Bonnie Spring, profesora de Medicina Preventiva en la universidad americana y autora principal del estudio. En él, pusieron a prueba dos intervenciones, una en la que se emplazaba a los participantes a disminuir el consumo de grasas y a aumentar la actividad física, y otra en la que se proponía aumentar la ingesta de fruta y verdura y pasar menos tiempo en el sofá.
Los cerca de 200 participantes, adultos entre 21 y 60 años con malos hábitos, utilizaron un asistente personal digital para controlar ellos mismos sus objetivos y para registrar sus progresos. Durante las tres primeras semanas, recibieron un incentivo de hasta 175 dólares por hacerlo. Después, los investigadores les informaron de que ya no estaban obligados a seguir con el programa si no querían, pero recibirían entre 30 y 80 dólares por seguir registrando lo que hacían, aunque no cumplieran con las metas.

Reacción en cadena

La intervención que promovía el consumo de frutas y verduras (un mínimo de cinco al día) y reducía a menos de 90 minutos diarios el tiempo de sofá fue más exitosa que la segunda. Y tuvo además un efecto colateral muy positivo: la reducción en la ingesta de grasas. Como era de esperar, los resultados fueron mejores durante las primeras semanas pero durante los meses posteriores, a pesar de que no había incentivo económico, también se observaron beneficios.
"Desde el inicio hasta el final de las tres primeras semanas y durante los cinco meses de seguimiento, respectivamente, las raciones de fruta diarias pasaron de 1,2 a 5,5 y 2,9, los minutos de inactividad pasaron de 219,2 a 89,3 y 125,7, y las calorías al día procedentes de grasas saturadas, del 12% al 9,4% y 9,9%", señala el trabajo publicado en 'Archives of Internal Medicine'.
"Alrededor del 86% de los participantes dijo que una vez que habían cambiado, trataron de mantenerlo. Había algo en aumentar el consumo de fruta y verdura que les hizo sentirse capaces de cambiar cualquier cosa", explica Spring en una nota de prensa. "Áumentó mucho su confianza".
El otro elemento positivo de esta investigación es el mecanismo de control empleado: una herramienta digital autogestionada, que podría extenderse a los móviles. "La ubicuidad del uso de los teléfonos móviles permite ahora a los investigadores y médicos conducir sus estudios y suministrar las intervenciones de formas que anteriormente no se podía", señala un editorial que acompaña al trabajo.
En la actualidad, existen varias aplicaciones dirigidas a mejorar los hábitos de vida, una opción que parece dar sus frutos.

Esclerosis múltiple, la enfermedad 'caprichosa'


Mª Jose Aguilera y Mª Paz Giambastiani, en la jornada. | Sergio Enriquez-Nistal
Mª Jose Aguilera y Mª Paz Giambastiani, en la jornada. | Sergio Enriquez-Nistal
  • Cuando a Diego Velázquez le diagnosticaron esclerosis múltiple en 1998, su neurólogo le dijo que se olvidase de seguir haciendo deporte. Catorce años después, sus ocho 'ironman' han desmentido de lleno a aquel especialista y han puesto de manifiesto, como dice el propio Diego, que va ganándole tiempo al enemigo.
Él ha sido uno de los participantes reunidos esta mañana en la sede de Unida Editorial para hablar de esta patología neurodegenerativa que cada 30 de mayo celebra su día mundial. Lo ha hecho en unas jornadas patrocinadas por los laboratorios Biogen Idec, El Mundo, Yo Dona y Diario Médico; acompañado por otros pacientes, neurólogos, investigadores y representantes de la industria.
Y si en algo han coincidido todos ellos es en que esta enfermedad (de la que se diagnostican 1.800 casos nuevos en España al año), "es caprichosa y tiene mil caras"; las mismas que se manifiestan con unos síntomas y evolución diferentes en cada uno de los afectados (y que pueden ir desde trastornos de la marcha, fatiga, debilidad y espasticidad muscular, pérdida de control de esfínteres, problemas psicológicos y cognitivos...).
Mª Paz Giambastiani, Diego Velazquez y Mª Jose Aguilera (pulse para ampliar imagen).| Sergio Enriquez-Nistal
Mª Paz Giambastiani, Diego Velazquez y Mª Jose Aguilera (pulse para ampliar imagen).| Sergio Enriquez-Nistal
En este sentido, María Paz Giambastiani, otra de las afectadas que ha intervenido, ha reconocido que una de las cosas que hace aún más duro el momento del diagnóstico es que "ningún neurólogo te sabe decir cuál va a ser la evolución de la enfermedad".
En su caso, el "giro de 180 grados" que provocó el diagnóstico se produjo hace siete años; y aunque admite que ha probado sin éxito cinco tratamientos diferentes, ha sabido verle el lado positivo: "Aunque no han dado los resultados esperados, al menos puedo seguir siendo autónoma con mis muletas". O como añadía por su parte el deportista Velázquez: "sé que no le puedo ganar la batalla al enemigo, pero por lo menos voy a hacer todo lo posible para ganarle tiempo".
María José Aguilera convive con "la múltiple" desde hace 18 años ("me diagnosticaron cuando sólo tenía 24 años"), tal y como ha recordado en el transcurso de la jornada. "Y entonces, incluso el interferón estaba sólo en pruebas. Hasta tenía que llevármelo en una bolsa de congelados cuando viajaba", bromea.
Desde entonces hasta los tratamientos orales que han comenzado a incorporarse al tratamiento en los últimos años, la EM ha experimentado una auténtica revolución, como han coincidido los especialistas reunidos en la misma mesa.
"Ahora tenemos el interferón y tratamientos novedosos como fingolimod ynatalizumab" ha señalado Rafael Arroyo, coordinador de la Unidad de Esclerosis Múltiple del Hospital Clínico de Madrid. "Así como muchos otros que actualmente están en investigación", como añadía por su parte Xavier Montalbán, director del Centro de Esclerosis Múltiple de Cataluña, antes de enumerar los ensayos clínicos con alemtuzumab, daclizumab, rituximab, teriflunomida, laquinimod... Aunque como han recordado los especialistas,no están exentos de riesgos que hay que valorar en cada caso.

Lunes, martes, miércoles... al sol de medio lado



Envejecimiento de la piel por el sol.| Jennifer R.S. Gordon, M.D. y Joaquin C. Brieva, M.D. | NEJM
Envejecimiento de la piel por el sol.| Jennifer R.S. Gordon, M.D. y Joaquin C. Brieva, M.D. | NEJM
  • Con el calor llega la temporada de la piscina y la playa, y las horas al sol. Sin embargo, la radiación solar puede, además de broncear la piel, causar quemaduras y un envejecimiento precoz. Como una imagen vale más que mil palabras, la revista 'The New England Journal of Medicine' muestra un caso en el que el efecto dañino del sol es más que evidente: Sólo hay que comparar un lado de la cara con el otro y se encontrarán, en menos de cinco segundos, las diferencias.
En cada número de esta prestigiosa revista médica se publica una sección que se titula: 'Imágenes en Medicina'. Suelen ser imágenes obtenidas con radiografías, TACs o resonancias magnéticas de diferentes tipos de trastornos, como los problemas de la piel, bien primarios o derivados de alguna enfermedad más generalizada.
Amplíe para ver el rostro completo de este paciente de 69 años.| Jennifer R.S. Gordon, M.D. y Joaquin C. Brieva, M.D. | NEJM
Amplíe para ver el rostro completo de este paciente de 69 años.| Jennifer R.S. Gordon, M.D. y Joaquin C. Brieva, M.D. | NEJM
En un reciente número se publicó esta fotografía que reproducimos ahora. Es la de un varón de 69 años con el lado izquierdo de su cara muy diferente del de su lado derecho. El hombre fue camionero durante 28 años y recibió durante muchas horas diarias la luz del sol por la ventanilla izquierda de su vehículo.
El resultado es un problema que se conoce como dermatoheliosis unilateral y demuestra el poder de la radiación ultravioleta para envejecer la piel. Tal y como explican Jennifer R.S. Gordon y Joaquin C. Brieva, dermatólogos de la Universidad de Northwestern (Chicago, EEUU), al paciente se le recomendó que usara protectores solares, retinoides en crema y que vigilara la aparición de posibles lesiones nuevas que pudieran ser cáncer.

Zonas más expuestas

"La crema que es más efectiva contra el envejecimiento es la que lleva un filtro solar alto", afirma José Luís López Estebaranz, jefe del servicio de Dermatología de la Fundación Hospital Alcorcón. Según este especialista, cada vez llegan más personas a la consulta por envejecimiento precoz. "Estamos viendo sobre todo problemas en antebrazos, escote y piernas. Son las zonas más expuestas a la luz, y puede aparecer dermatoporosis, un trastorno que se manifiesta con zonas pigmentadas, manchas rojas y debilidad excesiva de la piel", asegura.
Otro problema que da con frecuencia es la nuca romboidal. "Se trata de la aparición de arrugas en rombo, muy profundas, en la zona del cuello", explica.
De ahí, que este dermatólogo insista en llevar una correcta fotoprotección, no sólo con cremas protectoras sino con gorros, gafas y manga larga cuando el sol aprieta. "Y no sólo cuando se va a la piscina o la playa. Hay zonas como el escote o la cara que están expuestas todos los días del año. El mejor ejemplo lo ves en los ancianos, que tienen la piel de las zonas no expuestas al sol, como las nalgas, lisa y elástica, y de apariencia mucho más joven que la del resto del cuerpo", incide López Estebaranz.
Quizás camioneros o aficionados a las cabinas de bronceado se lo piensen un poco más cuando miren la fotografía de este paciente y comprueben lo que puede hacer el sol cuando la exposición es constante y excesiva.

¿Qué cantidad de alcohol es saludable?


Una sumiller observando el vino. | Begoña Rivas
Una sumiller observando el vino. | Begoña Rivas
  • Reducir la ingesta de alcohol a menos de media copa de vino al día podría evitar casi 4.600 muertes al año en Inglaterra, según los datos de un estudio que ha analizado el impacto de la bebida en algunas enfermedades crónicas y han valorado cuánto podría influir una reducción de su consumo en la mortalidad del país.
La Unión Europea es la región del mundo con mayor consumo de alcohol por habitante. Se calcula que 266 millones de adultos beben alcohol en los límites que se consideran de menor riesgo para la salud, hasta 20 gramos en mujeres o 40 gramos en hombres por día. Sin embargo, un 15% de los europeos consume por encima de ese nivel y un 6% toma más de 40 gramos (mujeres) o 60 gramos (hombres). Cada año las enfermedades relacionadas con la ingesta de alcohol generan, sólo en el Reino Unido, un gasto en torno a los 3.300 millones de libras. El motivo es que la bebida está relacionada con muchas patologías crónicas, mientras que parece ejercer un modesto efecto protector en algunas otras.
La Fundación Mundial para la Investigación del Cáncer consideró hace unos años que no había un nivel seguro de consumo de alcohol en relación con el cáncer. Según un estudio reciente, se calcula que hasta el 10% de todos los tumores en hombres y el 3% en mujeres de cualquier país europeo pueden atribuirse al consumo de alcohol.
En España, diferentes estudios muestran que la mayoría de la población consume de forma esporádica o habitual alcohol. Ese consumo se ha vueltopreocupante entre los jóvenes ya que uno de cada tres españoles de 15 años (33,5%) admite haberse emborrachado al menos dos veces en su vida, y la mitad de estos (un 15,5%) reconoce que la primera vez fue a los 13 años o incluso antes.

Valorar su efecto

Pero, ¿cuál debería ser el límite para evitar el desarrollo de ciertas enfermedades? Para dar una respuesta a esta pregunta, investigadores de la Fundación Británica del Corazón y del Centro de Investigación en Salud Pública de Geelong, Australia, han aplicado un modelo matemático para valorar el impacto en la mortalidad de 11 patologías que están parcialmente relacionadas con un consumo crónico de alcohol.
Enfermedad coronaria, ictus, hipertensión, diabetes, cirrosis, epilepsia y cinco tipos de cánceres fueron evaluados en este estudio, cuyos resultados publica la revista 'British Medical Journal', y para lo que fueron utilizados datos de la ingesta de alcohol en 15.000 adultos británicos.
Se produjeron 170.558 muertes por las enfermedades consideradas en el estudio en Inglaterra a lo largo de 2006. Teniendo en cuenta que el nivel de consumo de alcohol osciló entre uno y 48 gramos al día, los resultados mostraron que aproximadamente 5 gramos diarios (lo que viene a suponer media copa de vino) son los que se consideran el nivel óptimo de consumo de alcohol, evitando o retrasando con ello 4.579 muertes, principalmente debido a una reducción en el número de cánceres y de cirrosis hepática(un 8% y un 49% de reducción, respectivamente).
Los autores señalan que la creencia de que el alcohol protege de las enfermedades cardiovasculares está extendida. "Sin embargo, nuestro modelo muestra que cuando se tienen en cuentan múltiples patologías de forma simultánea, los niveles de alcohol que podrían realmente asociarse con un menor riesgo de enfermedad crónica son mucho menores de lo que generalmente se acepta o recomiendan el gobierno", afirman. Por este motivo, concluyen, las autoridades deberían modificar sus guías en relación a lograr los mejores resultados de salud pública.

¿Qué son los anticuerpos monoclonales?


Jurado del Premio Príncipe de Asturias, presidido por el físico Pedro Miguel Echenique. | Efe
Jurado del Premio Príncipe de Asturias, presidido por el físico Pedro Miguel Echenique. | Efe

El jurado del Premio Príncipe de Asturias de Investigación ha galardonado en esta ocasión al británico Gregory Winter y al estadounidense Richard Lerner por sus trabajos con anticuerpos monoclonales, unos compuestos que se utiliza hoy en día ampliamente en el tratamiento de enfermedades como el cáncer o la artritis. Pero el camino hasta aquí ha sido largo.
Un anticuerpo es una sustancia capaz de dirigirse y atacar a un antígeno concreto; bien un virus, o una proteína típica de una célula tumoral. Los primeros que se diseñaron en el laboratorio eran de origen murino; es decir, se 'enseñaba' genéticamente al roedor a producir anticuerpos contra una proteína de un tumor humano que se le había inyectado previamente. Sin embargo, no fue hasta 1988, cuando Winter logró 'humanizarlos'(eliminando los genes de ratón que contenían las 'instrucciones' y reemplazándolos por ADN humano), cuando estos fármacos mostraron todo su potencial.
A Lerner, por su parte, el Premio le reconoce la creación de "bibliotecas de anticuerpos que han permitido la construcción de repertorios inmunológicos muy superiores a los que produce el sistema inmunitario humano". Como consecuencia de estas investigaciones, concluye el jurado, "ya es posible tratar enfermedades degenerativas y tumorales con anticuerpos diseñados específicamente, abriendo nuevas vías para la medicina personalizada, para la medicina preventiva y otras aplicaciones como la catálisis química".

Primeros fracasos

Aprendiendo del funcionamiento del sistema defensivo del organismo, en el que cada anticuerpo de nuestras defensas ataca exactamente al antígeno contra el que está programado (un virus, una bacteria...); algunos investigadores comenzaron a plantearse la posibilidad de emplear esta misma estrategia contra el cáncer y otras enfermedades. Sin embargo, como las células tumorales tienen origen en nuestro propio organismo, el sistema inmunológico no está preparado para atacarlo de manera natural.
Para contrarrestar este fenómeno, los primeros anticuerpos se diseñaron con la ayuda de ratones. Es decir, programando los anticuerpos de los animales para que reconociesen ciertas proteínas típicas del cáncer y, posteriormente, inyectando estos anticuerpos de roedor en el ser humano.
Sin embargo, hubo que salvar aún varios escollos más hasta poder utilizar los anticuerpos de manera generalizada como fármacos.
En primer lugar, los antígenos de las células tumorales están también presentes en muchas de nuestras células sanas del organismo, por lo que hubo que transformar los anticuerpos policlonales en monoclonales, es decir, dirigidos únicamente contra una proteína 'mala' e inocuos para el resto.
Una vez resuelto este obstáculo, llegó el siguiente reto. ¿Cómo producirlos de manera industrial? Hubo que esperar hasta 1975 para que Georges Köhler, César Milstein y Niels Kaj Jerne (que compartieron el premio Nobel por este motivo) fuesen capaces de desarrollar una célula, denominada hibridoma, que no sólo era capaz de dividirse sin cesar, sino que además era capaz de producir anticuerpos monoclonales en grandes cantidades.
Todo ello permitió que en 1986 viese la luz el primer medicamento basado en esta tecnología, muromonab, diseñado para evitar el rechazo después de un trasplante. Sin embargo, aunque las primeras dosis eran eficaces, debido a su origen murino, pronto se vio que dejaba de funcionar debido a que era destruido en la sangre del propio paciente que fabricaba anticuerpos contra él.
A partir de las aportaciones de Winter y Lerner, el camino de los anticuerpos monoclonales humanizados se abrió de una manera imparable para la fabricación de fármacos, de manera que en la actualidad hay ya más de una docena autorizados tanto en EEUU como en Europa.

Una de cada dos personas con trastorno bipolar no está diagnosticada


  • Alrededor del 49% de las personas que sufren un trastorno bipolar no está diagnosticado y, el 31% de los que conocen esta enfermedad han recibido un tratamiento equivocado de depresión mayor, según han asegurado varios expertos en el XI Seminario Lundbeck 'El desgobierno de la mente'. Además, el 34% de estas personas ha vivido más de 10 años con síntomas de la enfermedad antes de su diagnóstico.
Y es que, a pesar de los avances producidos durante los últimos años, tanto en la investigación como en el tratamiento de esta enfermedad, España es uno de los países con mayor número de personas con esta patologíadel mundo. Esto se debe a que uno de los principales problemas reside en la dificultad del diagnóstico durante las primeras etapas de la enfermedad.
En concreto, el trastorno bipolar es una enfermedad mental que afecta a casi un millón de españoles y que con los medios actuales es perfectamente tratable en la mayor parte de los casos. No afecta a la inteligencia, sino a la regulación de las emociones, y sus causas son una combinación de factores genéticos y ambientales. Asimismo, su tratamiento es farmacológico y psicoterapéutico.
En este sentido, la responsable del Programa de Trastornos Bipolares del Servicio de Psiquiatría en el Hospital Universitario La Paz de Madrid, Consuelo de Dios, ha recordado que se trata de una enfermedad en la que aparecen episodios de hipomanía o de manía en algún momento de su evolución y, en la inmensa mayoría de los casos, se producen también fases depresivas a veces más prolongadas.
"Tiende a ser crónica y recurrente, y se puede manifestar con un conjunto de diferentes síntomas psicológicos, conductuales y físicos no siempre fáciles de diagnosticar y tratar. No obstante, muchos pacientes adecuadamente tratados pueden llevar una vida y unas relaciones normalizadas", ha recalcado.